Seleccionar página

La búsqueda de la felicidad es lo único en lo que está de acuerdo toda la humanidad. Algunos consideran, equivocadamente, que la felicidad de otros impide la suya. Son quienes se han dejado arrastrar por la envidia. Consiste esta enfermedad en la incapacidad de disfrutar con el bien ajeno. Así se describió esta enfermedad hace muchos siglos: “como los buitres que pasan volando por muchos prados y lugares amenos y olorosos sin que hagan aprecio de su belleza, son arrastrados por el olor de cosas hediondas; así como las moscas, que no haciendo caso de las partes sanas van a buscar las úlceras; así también los envidiosos no miran ni se fijan en el esplendor de la vida, ni en la grandeza de las obras buenas, sino en lo podrido y corrompido; y si notan alguna falta de alguno (como sucede en la mayor parte de las cosas humanas) lo divulgan y quieren que los hombres sean conocidos por sus faltas”.
Quien así vive no puede siquiera vislumbrar la felicidad.

¿Quieres aprender más?

Mediante la lectura descubrimos mundos que no habrían estado a nuestro alcance de ningún otro modo

Te has suscrito correctamente. ¡No te olvides de revisar ahora tu bandeja de entrada!

Share This