ARISTÓFANES: Pluto.
Aristófanes escribió su Pluto entorno al año 380 a.C. Su objetivo era burlarse de los ricos políticos atenienses, tan adinerados en su mayoría como carentes de calidad humana (lo que en ocasiones se denominan virtudes).
Cremilo, un anciano ciudadano ateniense, y su siervo Cario son los protagonistas de este enredo en el que el objetivo de las chanzas son quienes convierten los bienes en obsesión que centra sus esfuerzos. Pluto, dios de la riqueza, es ciego. Al recuperar la vista distribuye con sentido común: sólo da a los buenos. La codicia se ve entonces complementada por una feroz envidia de quienes, siendo malos, se ven desposeídos.